Pestañas

domingo, 20 de septiembre de 2015

No hubo prodigio...





No hubo prodigio. Tan solo
una sensación amarga.

La vida se hizo pequeña
como llama que se apaga,
y la sangre tensa, en pie,
en el borde de las almas,
se fué volviendo a los cauces
de la tristeza diaria.

No hubo prodigio. Tan solo
una sensación amarga,
un poso de escepticismo
contra cualquier esperanza.


Joy Boixet