Pestañas

viernes, 12 de agosto de 2016

Pereza de las horas...








Pereza de las horas
de la siesta de estío.

La tarde toda azul
se tiende en el camino
y el aire somnoliento
deja quieto el molino.

Una lluvia de oro
va cubriendo los trigos.

El sol -ardor y fuego-
se refresca en el rio
y peina sus cabellos
en las ramas de un pino.


Joy Boixet