Pestañas

domingo, 20 de septiembre de 2015

El alma cansada de su encierro...





El alma cansada de su encierro,
se prende tenazmente en la mirada
y se acerca, con ternura infinita,
a todos los rincones de la estancia.

De esta estancia cerrada
a un crepúsculo que agoniza lentamente,
a una tarde que muere sin quejido,
como el recuerdo triste de un ausente.


Joy Boixet